Las Pyme representan cerca de 90% de las empresas en el país y emplean a 65% de la fuerza laboral . Estas han sido de las más golpeadas en la pandemia y, además de estar en un proceso de reactivación, en los próximos años se tendrán que enfrentar a las nuevas cargas impositivas que les dejó la Ley de Inversión Social, como el aumento de la tarifa de renta corporativa a 35%.

No obstante, expertos señalaron que en esta nueva Ley también se incluyeron beneficios e incentivos mediante los cuales las Pyme pueden reducir su carga tributaria.

Como primer punto, se aprobó aumentar los topes para pertenecer al Régimen Simple de Tributación. Así, ahora podrán acogerse a la norma aquellas empresas que obtengan ingresos de hasta 100.000 UVT ($3.630 millones), mientras que antes la base era de 80.000 UVT.

 

De esta forma, más pequeñas y medianas firmas podrán acogerse a este régimen, que ofrece beneficios como pagar hasta 6 impuestos con una sola declaración; descontar los pagos a pensión realizados por el empleador; no quedar sujetos a retención en la fuente ni a practicarla, excepto cuando se trata de salarios o retención del IVA; y pagar a través de anticipos bimestrales por medio de redes electrónicas.

“Si las Pyme se acogen al este régimen simple no se verían afectadas por la tasa del 35% de renta y, por el contrario, dependiendo de la actividad que desarrollen, la tarifa será menor”, dijo Pedro Sarmiento, socio director de impuestos de Crowe Colombia.

Otro beneficio que pueden aprovechar las Pyme es la normalización tributaria, pues podrán declarar activos omitidos a una tarifa especial de 17%.

“Se permitirá la normalización tributaria sin necesidad de generar consecuencias adversas como lo puede ser la renta gravable por comparación patrimonial, o por declaración de activos o pasivos inexistentes, así como tampoco la determinación de sanciones en los demás impuestos, o la acción penal por incurrir en esta conducta”, explicó Héctor Duque, manager de Impuestos de EY Colombia.

Las Pyme que generen nuevos empleos también se podrán beneficiar de la financiación de los costos laborales, mediante el apoyo en parte del pago de la seguridad social y los parafiscales de jóvenes menores de 28 años y de personas que no cumplan el requisito de edad anterior, y devenguen hasta tres salarios mínimos.

Por otro lado, las Pyme del sector de restaurantes y bares no estarán obligadas a pagar el IVA ni el impuesto al consumo.

“Este incentivo busca la reactivación de la economía tras la pandemia para un sector que fue duramente golpeado y que ahora está recibiendo también el apoyo de alcaldías como la de Bogotá”, dijo Sarmiento.

Mientras que las Pyme que hagan parte del sector de economía naranja, y que se constituyan antes de junio de 2022, podrán ser beneficiarias de renta exenta.

Se recomienda analizar el impacto tributario para las empresas

Ante el panorama impositivo de las Pyme, los expertos recomendaron que no solo se validen y apliquen los beneficios que se aprobaron en esta nueva Ley, sino que se analice el impacto tributario de cada una de las medidas, con el fin de garantizar la estabilidad en los próximos años fiscales.

“Que hagan los análisis correspondientes del impacto tributario en todos los escenarios, con las proyecciones financieras futuras, porque estas les permitirán tomar decisiones apoyadas en claros criterios tributarios”, dijo Sarmiento.

Fuente: larepublica.co